Viajando en Furgo. Nuestra experiencia.


Cuando tenemos que hacernos un regalo intentamos que sean momentos, experiencias para disfrutar individual o en familia (conciertos, ir al teatro, viajes, aventuras entre árboles...). Mi chico mayor lleva tiempo pidiendo un viaje en autocaravana o furgoneta (bueno realmente quiere que compremos una) así que en su 6 cumpleaños ¿por qué no? Alquilar una puede ser una gran aventura que nos apetecía realizar a todos.


Lo que más nos gustó de esta experiencia es el poder dormir en sitios preciosos y levantarnos con vistas increíbles, movernos a nuestro ritmo, llegar a sitios que quizás de otra forma no hubiéramos llegado, viajar de una forma diferente, tener cierta libertad. Pero... nada es perfecto. 



La falta de espacio es evidente, compartir un vehículo dónde tienes que cocinar, dormir, comer, viajar, vestirte, moverte, puede considerarse un deporte de riesgo (peje. ponerse un pantalón y no darte con el techo o clavarte algo).

La convivencia en un espacio reducido une y mucho. Es una gran ocasión para entrenar la paciencia, el respeto, la tolerancia, un lugar de confidencias, de muchos abrazos y muchas risas. Fue entonces cuando me dí cuenta de todo lo que hablan y cantan mis hijos, a todas horas, sin parar.


Organización. Recuerda que es un espacio para acumular experiencia no cosas. No todo cabe, aunque parezca que sí. Lleva lo imprescindible, aprovecha bien los rincones, mete unas cosas en otras y si puede ser en cajas mejor: así no se mueven dentro del cajón con el traqueteo de los caminos (no te arriesgues a llegar al destino y tener toda la sal derramada y el bote vacío).  

Antes de arrancar no te olvides de comprobar que el gas va apagado, todo está en su sitio, puertas, ventanas y armarios están bien cerrados (sino la nevera en mitad de camino de pronto puede abrirse y el tupper con la comida para ese día salir directo todo al suelo).


¿Cómo van los niños? Miramos que cogieran las dos sillas sin problemas pero no tuvimos en cuenta peje. la sujeción, creímos que iba a ser igual que en el coche. Nada más coger la primera rotonda el giro hizo que el culo de ambas se desplazaran un poco del asiento con la sensación de que iban a caerse.  La furgoneta no contaba con Isofix, por lo que van sólo sujetas con el cinturón de seguridad. Miramos varias opciones, y al final el peque no pudo viajar en sentido contrario a la marcha.

Dónde dormir. Las recomendaciones de una compañera y un compañero de trabajo furgoneteros nos ayudaron mucho: áreas de autocaravanas, camping, sitios en plena naturaleza dónde la pernocta está permitida y la aplicación Park4Night dónde otros usuarios te aconsejan dónde poder hacerlo.


Viajar en furgo tiene su magia especial que convierte los momentos en inolvidables. Y es que ante todo solo tengo que decir que nuestra experiencia ha sido muy positiva y que repetiremos seguro (por aquí lo están deseando).

Y tú ¿has viajado en furgo / caravana / autocaravana? Si lo has hecho cuéntame, estoy deseando conocer tu experiencia.


*Nuestra furgoneta fue una Rimor Horus, vehículo tipo Camper.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...