Entrando en la BiMaternidad. MaMá OriEnta.

Quizás te preguntes qué ha pasado, por qué ya apenas hay entradas en el blog, ¿la habrá absorbido la tierra? con este calor no sería extraño. Si no me sigues por las redes sociales difícilmente te habrás enterado así que te lo cuento.

Hace poco más de una semana, me convertí en BiMaMá, una gran noticia la cual no podía dejar de compartirla por aquí. Así que entre toma y toma, y los ratos que Superpeque1 está entretenido, he aprovechado para escribir y contarte cómo va siendo mi nueva realidad, la BiMaternidad.







Lunes 8 de junio. Entrando en la semana 39 del embarazo,  parece que iba a ser "el día". Varias horas con contracciones, en las que hice rápido todo lo que no había hecho hasta entonces: preparé la bolsa para el hospital, la bolsa de Superpeque1, deje la casa colocada, me duche...
Cuando íbamos a despertar a Superpeque1 para llevarle al cole y nosotros salir pitando al hospital las contracciones cesaron.
Esa misma tarde tenía cita con la ginecóloga: Estás dilatada de 1 cm. Raro que en esta semana nazca pero nunca se sabe. Peso aproximado 3,500 kg. Todo marcha bien. 

Viernes 12 de junio. Los días previos tuve contracciones pero nada que ver como las del lunes.  Eso sí, el peso ya era notable y apenas podía dormir, me dolía todo el cuerpo.
Visita al tocólogo: Esto está muy verde, no creo que nazca ni hoy ni mañana.
Qué poco me gusta las frases: "está muy verde", "es normal". Para usted ¿qué es estar verde? ¿qué es normal? Qué les costará explicarlo, lo que ahorran en palabras. ¿Será por los recortes? Decidí relajarme y esperar a que nazca cuando tenga que hacerlo, aún me quedaban 3 días para salir de cuentas.

Sábado 13 de junio. En vista que no me iba a poner de parto por la mañana fuimos de cuentacuentos a la Librería Andrómeda y después a pasar el resto del día en familia. Estuve todo el día muy pesada, la tripa muy dura, y las contracciones iban y venían. Concilie el sueño en mitad de las ya comunes contracciones. 

Domingo 14 de junio. 3:40h de la madrugada, me despierta una contracción. Le digo a Superpapi que llame a los Superabuelos para que vengan a quedarse con Superpeque1 pues algo me hacia pensar que esta vez si que si. Aún así espero un poco más y yo de los nervios: cogí las cosas, me duche y al ir al baño, ¡oh! manche un poco. Ahora sí que si, nos vamos al hospital.

4:50h entrabamos por urgencias. Me exploran. Estás de casi 4 cm de dilatación y el 80% del cuello del útero borrado. Estás de parto.

Tras 4 horas de contracciones procedieron a la rotura de la bolsa, líquido amniótico parcialmente teñido de meconio. La rotura de la bolsa hizo que las contracciones fueran más dolorosas y más seguidas. Llama al anestesista que creo que ya va siendo hora de un chute de epidural.
La analgesia tampoco hizo esta vez el efecto deseado, pues hubo zonas que ni la olieron. Así que este parto como en el anterior, parcialmente será "natural".  En cambio el efecto que produjo fue que las contracciones cesaran. Esperamos y al ver que no avanzaba chute de oxitocina, la cual no me dio tregua ni unos minutos. Contracciones seguidas y un gran deseo de empujar. El peque quería salir ya.
A las 11h entraba en paritorio. Pedí que nos pusieran el espejo para ver todo, este parto tampoco quería perdérmelo. Tras varios empujones, a las 11:14h tuve entre mis brazos a Superpeque2 ,Superpapi y yo morimos de amor.  
Qué decir de un bebé precioso de 3,290gr, que aunque vino con una vuelta de cordón en seguida tuvo su color rosado, que empezó a chillar en cuanto respiró, y se enganchó al pecho a los pocos minutos, él solo.



Martes 16 de junio. Tras 48 horas en el hospital nos dan el alta, y directos a buscar al primogénito al colegio. Él emocionado por la sorpresa, su sonrisa le ocupaba toda la cara y no podía dejar de presentar a todo el mundo a su hermano, volvemos a morir de amor. Felices los cuatro entramos juntos a nuestro hogar.

Hoy ya han pasado 10 días y estamos en pleno periodo de adaptación, porque por más que sea Bi en ésto soy primeriza y en algunas cosas aún sigo perdida.

Con Superpeque1 fue todo fácil, tomas que duraban minutos (máximo media hora), dormía mucho, apenas lloraba. Estaba segura que con Superpeque2 iba a ser igual, porque no siempre los segundos tienen que ser peor.

¡¡JA!! Éstos días han sido agotadores, el peque tan solo quería estar pegado a mi demandando pecho casi las 24h. Todo el mundo me decía que es normal que está aumentando la leche que va a llegar a necesitar y que una vez conseguido hará tomas mas espaciadas. Hace un par de día parecía que por fin veía la luz, pero fue sólo eso, un par de días. Aun así es imposible no besuquearlo, achucharlo, mirarlo horas y horas.

A esto hay que sumarle que tengo otro niño que demanda mi atención y mi cariño, por lo que la sensación de culpabilidad me invade al no poder pasar ciertos ratos con él. Menos mal que Superpapi está en casa, pero ¿y luego?. 

Todo pasará, es cuestión de tiempo y paciencia, no se puede correr antes de empezar a andar. He decidido relajarme y disfrutar de mis chicos, vivir el presente, no perderme ni un minuto pues este tiempo no volverá. Lo único claro que he sacado por ahora de estos días es que ser BiMaMá no es que el corazón se parta en dos, sino que se duplica.


BiMaMá: el corazón no se parte sino que se duplica


No se cuando volveré a escribir, quizás más pronto de lo que ahora pienso o no. Eso sí me gustaría conocer tu experiencia los primeros días si eres BiMadre o BiPadre. ¿Me cuentas tus comienzos?



7 comentarios:

  1. Que preciosa frase la que destacas. me encanta. Y es una gran verdad porque le amor de una madre es infinito. E infinito entre dos es infinito jajajaja

    Al principio es agotador, pero luego parece que siempre hayas tenido dos :D

    Muchas felicidades!!!!

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    1. Es agotador y mucho, no es lo mismo que el primero al que te dedicas exclusivamente. Pero aún así, el corazón se duplica.
      Gracias Dácil, muak

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  2. Se me pone la piel de gallina al leerte porque yo sentí lo mismo con mi segundo bebé. Es curioso, pero al nacer el segundo tuve sentimiento de culpabilidad por no poder dedicar tanto tiempo al mayor pero ahora q el bebé tiene un año me siento culpable a veces por no dedicarle tanto tiempo como disfrutó el primero hasta los dos años. Ser bimadre es doblemente maravilloso y cuando les veo ahora juntos, abrazarse y jugar (y pelearse) siento una felicidad inmensa. Un beso y disfrutalos mucho. Enhorabuena!

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    1. Intento, todo lo que puedo, tener con cada uno esos ratitos en exclusiva. También tenemos ratos los tres o incluso los 4 en los que ya se me cae la baba viendo como se miran.
      Gracias, un saludo.

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  3. Se me pone la piel de gallina al leerte porque yo sentí lo mismo con mi segundo bebé. Es curioso, pero al nacer el segundo tuve sentimiento de culpabilidad por no poder dedicar tanto tiempo al mayor pero ahora q el bebé tiene un año me siento culpable a veces por no dedicarle tanto tiempo como disfrutó el primero hasta los dos años. Ser bimadre es doblemente maravilloso y cuando les veo ahora juntos, abrazarse y jugar (y pelearse) siento una felicidad inmensa. Un beso y disfrutalos mucho. Enhorabuena!

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  4. Felicidades ! Me alegro que todo salió bien, yo estoy en camino de ser bimadre también. Por lo que leo estás feliz y agotada, a la par, pero esto es así...disfrútalo, un abrazo

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    1. Felicidades Katy, creo que lo leí pero no me acuerdo si te felicite. Tú lo has dicho, cansada pero feliz, muy feliz. Gracias y ya me contarás.

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