Las emociones en la búsqueda de Empleo. MaMá OriEnta.

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno. Con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”.  
Aristóteles.


Qué importante es trabajar las emociones, y si es posible mejor desde edades tempranas. Por eso el proyecto que tengo en común con Alejandra de PequeEnFamilia, Cuentos y Emociones.  Pero también es muy importante en adultos, el saber qué nos pasa, qué nos ocurre y como gestionarlas.

En mi trabajo como Orientadora Laboral lo que más me encuentro son personas muy enfadadas, algunas lo están tanto que parecen hablarme como si yo fuera culpable de su situación. ¿Pero por qué?.  Ésto hizo acordarme de un cuento de Jorge Bucay, el cual quiero compartir contigo.

Había una vez... un estanque maravilloso.

Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.

La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida, sin saber por qué, se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calmada, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.”

Cuentos para pensar. Jorge Bucay.


Algunas emociones son peor aceptadas que otras, todo el mundo parece dispuesto a aceptar la tristeza o la alegría en los demás pero considera inaceptable la ira.  Hay personas que se rinden a la tristeza y todos comprendemos qué les pasa. Sin embargo a los que se enfadan con su tristeza atacan y se les ataca y eso va haciendo cada vez más grande su tristeza y también su enfado. Emoción que se experimenta cuando nos falla algo que esperábamos, como suele pasar en el proceso de búsqueda de empleo.

Todos experimentamos este tipo de emociones, algunas personas las expresan y otras se contienen, pero hay que saber expresarlas y tratarlas de forma adecuada.

Las emociones están presentes en la búsqueda de trabajo. Las emociones te ayudan a afrontar la realidad y debes elegir la que te conviene cuando buscas trabajo, ya que pueden abrirte una puerta o cerrártela.

El desempleo nos genera muchas emociones: “No puedo más…”, “Todo lo que he estudiado para nada”, “No sé por dónde empezar…”, “Si no encuentro trabajo ya, mi vida se va al garete…”, “Haga lo que haga, no encontraré trabajo porque todo está fatal”, “Los puestos de trabajo están dados de antemano”… Hasta que llegamos a la aceptación y lo asumimos, agarramos las riendas de nuestra vida y tiramos para adelante.  


En la búsqueda de empleo aprende a gestionar tus emociones RT



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