Entre los más pequeños. Relaciónate en Positivo. MaMá OriEnta.


Reconozco que el acoso escolar o bullying me preocupa bastante y sobre todo desde que soy madre. y Superpeque ha empezado el “cole de mayores” este año. 

¿A que edad se puede dar bullying?, ¿se puede dar en niños/as muy pequeños/as?. Realmente no hablaríamos de acoso como tal, como bien explica Peque en Familia en su entrada ¿Acoso escolar en primaria? que puedes ver aquí

Una niña de apenas 4 años llora desconsoladamente porque otra niña un poco más mayor la ignora y no quiere que juegue con ella, entonces se burla de ella por como está peinada, por la ropa que lleva, la muñeca con la que juega… 

Una madre incita a su hijo que se ría de su amigo porque lleva una camiseta de color rosa y es de “chicas”: “niña niña que llevas rosa”. 

Como dos niñas de 4 años no dejan a un niño más o menos de la misma edad que suba al tobogán porque están ellas: “además no puedes subir porque eres un chico y tienes gafas, jajajaja no ves nada, mi papa dice que los de gafas son cuatro ojos. 

¿Crees que puedo estar exagerando? Seguro que estás pensando “son cosas de niños”, “ya será menos”, “esto siempre ha existido”... 

Si siempre ha existido ¿por qué se ha permitido?. 

Si el adulto de referencia enseña al niño/a a reírse de otro aunque a este le moleste, ¿qué es lo que está aprendiendo? ¿Con qué mensaje se queda?. 

Si al niño/a que lo sufre hace que se sienta incómodo, molesto… le llega a afectar tal situación ¿cómo lo llamamos?. 

Cuando un niño aún no tiene formada su personalidad, no tiene recursos para hacerles frente, esto puede tener importantes secuelas en su autoestima y en su posterior relación con los demás. ¿Lo has llegado a pensar?. 

Los padres podemos contribuir a evitar este tipo de agresiones ¿cómo? inculcando a nuestros hijos los valores correspondientes desde pequeños. Enseñándoles la importancia del compañerismo, la amistad, el respeto, la tolerancia, la empatia, etc. Potenciemos la autoestima, la escucha activa, la comunicación.

Enseñemos a canalizar sus sentimientos negativos (enfado, rabia, celos…) para que no desemboquen en comportamientos agresivos. Y dar ejemplos positivos en nuestra forma de relacionarnos con otras personas y, naturalmente, con nuestros hijos.

Estate atento a la próxima entrada de Afecto y Familia que nos dará una breves pautas de qué podemos hacer.

¿Has visto alguna situación similar entre los más pequeños?  Si tu hijo o hija hace algo similar ¿cómo lo enfrentas? 


2 comentarios:

  1. sobre todo los ejemplos positivos. Si los padres nos callásemos más, no aprenderían cosas como "4ojos".

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    1. Si quieres que te respeten, respeta. Si no quieres que te griten, no grites. Si quieres que escuchen, escucha. Si quieres que te acepten, acepta. Seamos ejemplos positivos.
      Gracias por pasarte. Un saludo.

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